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Conmoción por el crimen de una docente en Santa Fe

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Vanesa Castillo tenía 30 años y era madre soltera de una pequeña de 11. Se desempeñaba como maestra en la Escuela Victoriano Montes del distrito costero de Alto Verde, por eso desde hace tres años viajaba todas las mañanas para enseñar. «No faltaba nunca», aseguró una de sus compañeras. «Hace un año pudo comprarse una moto para no tener que levantarse a las 5 de la madrugada y tomar el colectivo», acotó otra.

Además de ejercer la docencia, esta mujer estudiaba Profesorado de Historia. No paraba de luchar por una vida mejor para ella y su hija. Este jueves fue brutalmente asesinada cuando salía de su establecimiento educativo.

Su cuerpo maltrecho quedó tendido entre montículos de tierra. Allí se desangró mientras esperaba la llegada de la ambulancia.

Las circunstancias del hecho recién están comenzando a ser investigadas. Por el momento, lo seguro es que Vanesa terminó su turno apenas después de las 12 del jueves y salió por el portón con su moto. «Saludó y se fue. Era muy buena y muy atenta», recordó la portera del establecimiento, que poco después escuchó sus gritos desesperados.

Según se desprende de distintos testimonios, cuando la maestra -que el año pasado tuvo a su cargo uno de los séptimos grados- avanzó unos metros fue sorprendida por el asesino, que se subió a la parte trasera de su vehículo y comenzó a apuñalarla por la espalda sin piedad con una filosa y larga «chuza» (arma blanca de fabricación casera).

La mujer cayó desplomada, mientras una de sus compañeras y un vecino espantaron a los gritos al criminal y lo persiguieron hasta su casa, ubicada a escasos metros de la escuela.

Este sujeto, luego identificado como Juan Ramón Cano, echó a su madre y se «atrincheró» en su pieza. Con el correr de los minutos personal de Prefectura Naval y policías de distintas agrupaciones acorralaron al sospechoso. Los uniformados tuvieron que repartirse tareas para tratar de arrestar al prófugo y a la vez contener a una muchedumbre que se mostraba agresiva y con intenciones de vengar la muerte de la maestra. El presunto asesino se entregó una hora más tarde.

 

Leyes light

Cano -quien era conocido como «Chancho» o «Chacho»- tenía un arma blanca «tumbera» cuando fue aprehendido. Se presume que fue la utilizada en el crimen. Seguramente aprendió a fabricarla durante su estadía en la cárcel de Coronda. Este hombre fue condenado y pasó tres años detenido por numerosos delitos como robo, tentativa de homicidio, abuso sexual simple, amenazas, portación y abuso de arma de fuego. Se encontraba en libertad desde hacía algunos meses.

¿Puede acumular todos esos antecedentes y apenas tres años después de ser condenado andar por la calle como se le da la gana? Sí, en la Argentina dominada por jueces garantistas que siempre piensan más en el delincuente que en los derechos de las víctimas todo es posible… El magistrado que autorizó que este asesino salga tan rápido, ¿se animará a mirar a los ojos a la criatura de 11 años que se quedó sin madre?