Las quejas llegaron a Esperancino.com.ar y también a otros medios de comunicación. Apuntan a que desde hace varios días las emanaciones de esta industria son muy fuertes, especialmente de noche. “Se hace imposible convivir con esta mugre”, señalaron. Detalles.
Numerosos vecinos de la zona norte de la ciudad manifestaron su molestia respecto a los pestilentes olores que emanan de la empresa Yeruvá, de acuerdo a lo que expresaron a cronistas de Esperancino.com.ar y también en el programa radial Agrourbano (FM 101.1).
Manifestaron que el olor “nauseabundo es insoportable” y que los expone a contraer diferentes enfermedades “sin que nadie haga nada, porque a los empresarios no les importa nada”.
Sandra, oyente del programa señalado, dijo que “de noche es muy fuerte, se trata de un olor que te quema la nariz. Desde el martes de la semana pasada es imposible sentarse afuera para comer… Además tampoco podemos abrir las ventanas para refrescar las habitaciones, no sabemos qué está pasando, porque incluso si cerramos todo igual se percibe, es muy desagradable.
Para nosotros se origina en la planta de Yeruvá, estas noches el viento ha venido de ese lado y ahí está el problema. Aparte puede verse el humo que sale de sus chimeneas y ese olor es particular, lo conocemos bien porque muchas veces hemos padecido lo mismo”.
Sandra aseveró que no saben dónde recurrir, aunque esperan que puedan surgir soluciones de parte de las autoridades. “Lo único que queremos es que en la empresa tomen medidas para que los vecinos no nos perjudiquemos, ¿será mucho pedir?”, manifestó.
De igual modo otro vecino afectado comentó que “estamos cansados de que se repita una y otra vez la historia, ¿por qué no hacen nada, habrá intereses de por medio y por eso no realizan los controles?”.
Los testimonios recibidos vía telefónica y en el Whatsapp de Esperancino.com.ar (3496534414) son coincidentes y apuntan que desde la semana pasada, con breves interrupciones, el olor es muy fuerte, principalmente de noche, y según el viento el problema perjudica a más gente, incluso de otros sectores de la ciudad.
Una vez más la producción de esta industria liderada por los empresarios Miguel Requena y Roberto Gay vuelve a ser motivo de preocupación para los vecinos, aunque a ellos, fiel a su estilo, parece no importarles demasiado: nunca dan la cara y se dedican a viajar por el mundo como sin hacerse cargo de los inconvenientes.
Lamentablemente no son los únicos, porque también, entre otras industrias, Sadesa genera inconvenientes desde hace años, pero lo que sí ubica en el podio a los referentes de Yeruvá es que jamás se hicieron cargo de las consecuencias de su producción que muchas veces directamente violó las leyes medioambientales… Claro, sus “aceitados” contactos con gente de poder que no reside en Esperanza les permiten mantener la impunidad. Que la gente aguante y se las arregle como pueda.