El tribunal pluripersonal integrado por los jueces Claudia Bressán (presidenta), Santiago Banegas y Martín Gauna Chapero condenó por unanimidad a 16 años al sacerdote Néstor Fabián Monzón de 51 años por ser autor de delitos contra la integridad sexual de un niño y de una niña menores de edad en Reconquista.
Los magistrados resolvieron condenar a Monzón como autor penalmente responsable del delito de abuso sexual gravemente ultrajante (por las circunstancias de su realización) calificado (por ser el imputado ministro de un culto reconocido) en perjuicio de los dos menores de edad, en concurso real.
Por su parte, los jueces resolvieron absolver a Monzón por el beneficio de la duda de la autoría del delito de abuso sexual gravemente ultrajante (por las circunstancias de su realización) calificado (por producir un grave daño en la salud de la víctima) en perjuicio de ambos menores.
Asimismo, el tribunal dispuso que la Oficina de Gestión Judicial (OGJ) fije de forma inmediata –tal como lo solicitó la Fiscalía– el día y la hora de realización de una nueva audiencia en la que deberá tratarse el pedido realizado por los fiscales para que se imponga al condenado la medida cautelar privativa de libertad.
Escraches a las víctimas
El fiscal Rodríguez dijo que las víctimas y sus familias “experimentaron y sufrieron en carne propia insultos y escraches por haberse animado a enfrentar esta situación. Fueron muy valientes y es muy importante remarcarlo. No es fácil tomar la decisión que tomaron ellos de avanzar con un proceso de este tipo”.
En la parroquia
Los abusos que investigamos fueron cometidos entre el jueves 26 y el viernes 27 de noviembre de 2015 en una casa perteneciente a la diócesis de Reconquista –en la que vivía el acusado– ubicada dentro del predio de la parroquia ‘María Madre de Dios’. En esta sede religiosa, el hombre investigado cumplía funciones como sacerdote”, precisó el fiscal. “Las víctimas fueron una niña y un niño muy pequeños, a quienes no sólo sometió sexualmente, sino que también hizo que se observaran mutuamente mientras eran abusados”, agregó.
Rodríguez se refirió a las agravantes del delito atribuido al acusado. En relación a su condición de ministro de un culto religioso, el funcionario del MPA sostuvo que “se debe a que, al momento de los ilícitos cumplía funciones como sacerdote”.
En relación a la calificación por el daño a la salud provocado en la niña abusada, Rodríguez dijo que “aguardaremos los fundamentos de los jueces para analizar los motivos que los llevaron a resolver en ese sentido, y para estudiar los pasos a seguir”.
Prisión preventiva
Rodríguez explicó que “si bien el condenado no quedó privado de su libertad, en los alegatos de clausura solicitamos que se trate de forma inmediata la prisión preventiva. Entendemos que ya hay una sentencia de un tribunal de primera instancia que dispuso algo concreto, por lo tanto, se incrementa el riesgo de fuga”.
Denuncia
La investigación se inició a raíz de una denuncia realizada por la madre de la niña abusada. La mujer se presentó el 23 de diciembre de 2015 en el Centro de Orientación a la Víctima de Violencia Familiar y Sexual de la Unidad Regional IX de la policía provincial y dejó constancia de lo ocurrido.