Son más de 20 personas de Esperanza y el resto del Departamento, la mayoría de la tercera edad, que deben gastar tiempo y dinero para atenderse en Santa Fe y otras localidades. Un llamado de atención a la clase política. Detalles.
En julio de 2018 la única empresa que realizaba diálisis en Esperanza dejó de prestar el servicio y cerca de 23 pacientes y 10 empleados quedaron a la deriva.
La decisión fue comunicada apenas con 20 días de anticipación y si bien no hubo una explicación oficial, puertas adentro se comentó que “no era redituable”.
A consecuencia de esa medida, personas de Esperanza y el resto de Las Colonias, en su mayoría de la tercera edad, tienen que viajar en promedio tres veces a la semana a Santa Fe, Rafaela y otras localidades para atenderse, lo que implica un gran costo económico, insume muchísimo tiempo y genera varias dificultades.
Cabe aclarar que la clínica ubicada en las inmediaciones de Belgrano y Berutti no pertenecía al Sanatorio Esperanza, sólo alquilaba el espacio físico para poder funcionar. De hecho, el nosocomio cuenta con un equipamiento para realizar diálisis en casos de emergencia o internación.
A tres semanas de las elecciones generales en la provincia sería bueno que la clase política “se mueva” para tratar de encontrar una solución para estos pacientes.