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Agustina, una semana después la ciudad sigue de luto: certezas y dudas del caso

La comunidad continúa conmovida por este aberrante femicidio que movilizó a todos. Sus amigos y familiares compartieron emotivos mensajes en las redes sociales y el fin de semana se suspendieron varias actividades en Esperanza. Entretelones de la investigación.

Cuesta entender por qué todo terminó de la peor manera y quizás las explicaciones tengamos que buscarlas “arriba”, donde es probable que hayan necesitado un angelito que acá abajo acostumbraba regalar ternura y alegría. Es la manera que muchos hallaron para “explicar” semejante tragedia a manos de un mal nacido llamado Pablo Trionfini.

Familiares y amigos en las últimas horas compartieron sentidas palabras y los demás habitantes, en silencio o a través de sus oraciones, la recordaron con enorme dolor.

Además, la mayoría de los boliches bailables se sumaron al duelo no abriendo el sábado a la noche y el municipio suspendió diversas actividades recreativas.

Hoy, mañana y siempre, Agustina somos todos. Así lo entendió la ciudad desde el inicio.

Investigación

 A siete días de la muerte de Agustina Imvinkelried existen muchas certezas y algunas dudas en torno a lo sucedido. Lo que leerán a continuación es parte de la pesquisa que llevan adelante policías especializados y la Justicia, porque como verán existen muchas cuestiones que algunos repitieron en los medios de comunicación y en las redes sociales, pero nada tienen que ver con la realidad.

Una cámara de seguridad permite observar el auto de Trionfini pasar lentamente por ruta 6, a metros de la estación de servicio Shell ubicada antes de su intersección con Avenida Los Colonizadores.

Asimismo, dos testigos ratificaron que vieron a Agustina charlando brevemente con quien manejaba ese vehículo. Ella subió al rodado, pero aquí no existen certezas: ¿la amenazó con un arma de las que sabía empuñar a menudo?, ¿la engañó diciéndole que la llevaba y se presentó como el vecino de sus amigas que viven a metros de la vivienda donde este depravado se quitó la vida?, ¿se conocían de antes?

Un testimonio apuntó a que la víctima y Pablo Trionfini mantenían un vínculo amistoso, pero esto fue desmentido tajantemente por la familia y las mejores amigas de la adolescente.

Es uno de los puntos no revelados y que a pesar de las numerosas declaraciones tomadas por la fiscal Urquiza no se pudo precisar, por eso la mayor hipótesis es que la amenazó y se la llevó para intentar someterla sexualmente.

Refuerza esta línea de investigación que Trionfini se dirigió directamente al descampado donde apareció el cuerpo de Agustina. Era un depravado que seguía a varias jóvenes -él tenía 39 años- en las distintas redes sociales, en especial en Instagram, donde tenía predilección por menores de edad que se muestran posando antes de salir rumbo a los boliches. Este verdadero hijo de put… andaba “a la pesca” y cualquiera podría haber sido su víctima.

Agustina opuso resistencia hasta que sus fuerzas dijeron basta y este cobarde la dejó casi agonizante por los golpes que le propinó especialmente en el rostro y terminó tomándola del cuello, asfixiándola.

Las pericias demuestran con contundencia que el cuerpo no fue trasladado: la llevó ahí y le puso fin a la vida de esta criatura minutos después de subirla a su auto.

Intentó zafar

Desde el descampado Trionfini se fue a su casa, todo el domingo estuvo visiblemente nervioso y volvió al lugar donde mató a Agustina para intentar enterrar el cuerpo. Era consciente de lo que acababa de hacer y buscó zafar, quiso engañar a todos y seguir por la vida como si nada.

Un suceso imprevisto selló su suerte: la pala que le pidió a su vecino Miguel se rompió, ante lo cual no pudo concretar su propósito y cubrió parte del cuerpo de la adolescente con ramas y hojas.

Esperancino.com.ar fue el medio que minuto a minuto aportó novedades el domingo 13, incluso bastante antes que los canales y radios nacionales, por eso sacamos a la luz una frase que después repitieron todos: “Ya que estamos, nos despedimos porque no nos vamos a ver más”, le dijo Trionfini a quien le prestó la pala… ¿Ya tenía decidido quitarse la vida si lo descubrían o sabía que en caso de ser detenido pasaría el resto de su vida preso?

Los mismos testimonios que después formaron parte del expediente judicial llegaron a oídos de la familia Imvinkelried el domingo a la noche y cientos de personas se sumaron a la búsqueda, chequeando cuanto dato salía a la luz.

Dentro de los numerosos lugares que visitaron cuando la desesperación definitivamente se había apoderado de todos, arribaron a la casa de Trionfini en Stein y Uruguay. No los atendió, aunque vieron que alguien había adentro. Llamaron a la policía, que estaba corroborando otra información y terminaba de reunir evidencias también contra este esperancino, aunque no existían certezas que permitieron detenerlo.

Fue ahí donde el asesino volvió a demostrar su cobardía y eligió suicidarse con una soga antes que asumir su culpabilidad. Este hecho inclinó decididamente la investigación hacia él y los canes rastreadores provenientes de Santa Fe hicieron el resto, porque guiaron a la policía hacia el cuerpo de la joven.

Más detalles 

De los dichos de numerosas personas que declararon en medio de la búsqueda y de la ampliación que hicieron a pedido de Fiscalía luego de la muerte de Agustina, no surge ningún  elemento que permita sospechar que hayan intervenido más personas en el macabro plan de Trionfini.

Lamentablemente de manera irresponsable un canal de Buenos Aires planteó reiteradas veces que había dos prófugos y que alguien encubría el crimen, noticia que varios colegas de la ciudad repitieron sin tener idea el mal que causaban.

Esta situación desató una “caza de brujas” y hasta subieron imágenes de los supuestos cómplices -cada uno arriesgaba una hipótesis-, por lo que fueron injustamente señaladas personas que compartieron algún vínculo de amistad con el homicida o gente del mismo apellido que ni siquiera conocía a este enfermo. Una locura de la cual todos debemos aprender.

El teléfono del femicida fue enviado a Rosario para un peritaje exhaustivo -estaba bloqueado-, quizás ahí surjan novedades de importancia. El celular de Agustina nunca apareció y a pesar que un dispositivo de rastreo lo ubicó en la zona de 3 de Febrero, Berutti, Vélez Sarsfield y ruta 6, esa tecnología posee un margen de error importante, por eso no pudo ser hallado.

Al cumplirse una semana de la muerte de Agustina hacemos propias las palabras que escribió uno de sus amigos: “Vuela alto angelito, acá todos te recordaremos siempre”.