El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Santa Fe condenó a cinco implicados, tres de ellos familiares directos, en una causa que tiene relación con la venta y distribución de estupefacientes en Esperanza y que fue conocida en su momento como “la banda de Gregorio”.
Según cuentan colegas de Aire de Santa Fe, se trata de un grupo de personas identificadas como Gregorio Joaquín Álvarez (47 años), Roberto Antonio Figueredo (40), Daniel Alejandro Álvarez (28), Guillermo Manuel Álvarez (24) y Maximiliano Argüello (32), a quienes el juez Luciano Lauria impuso penas de hasta 7 años de prisión efectiva.
En el caso de los Álvarez y Figueredo el fallo los declaró autores penalmente responsables del delito de “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravado por la intervención de tres o más personas en forma organizada para cometerlo”. En tanto a Argüello la resolución lo declaró como “participe secundario del mismo hecho”.
En cuanto al monto de pena, el acuerdo abreviado determinó que Guillermo Manuel Álvarez y Daniel Alejandro Álvarez deberán cumplir siete años y seis meses de prisión efectiva.
Por su parte Gregorio Joaquín Álvarez tendrá que estar tres años en la cárcel y Roberto Figueredo aceptó una condena a un año y seis meses de prisión.
Asimismo a Argüello se le dio una pena de tres años de prisión. Sin embargo salió con libertad condicional. Solo deberá “fijar residencia dentro del radio de jurisdicción, someterse al cuidado del tribunal y abstenerse de relacionarse con personas vinculadas al expendio o consumo de estupefacientes”.
La condena se dio en el marco de un juicio abreviado que fue acordado entre la fiscal auxiliar, Jimena Caula, el defensor público oficial, Fernando Sánchez y los defensores particulares Raúl Sartori y María Macarena Olivera.
La causa se inició en mayo del 2019 a raíz de una investigación que estuvo a cargo de la disuelta Unidad Investigativa Antinarcóticos I, que tras tomar conocimiento de la «banda de Gregorio», comenzó a seguir sus pasos. Sumado a ello, desde la Fiscalía de instrucción en donde se radicó el expediente, se determinó que en un celular secuestrado por una causa de la Justicia provincial aparecieron mensajes que dieron cuenta cómo operaba el grupo de narcos esperancinos.
Por el caso, agentes policiales del área realizaron en total dos allanamientos: uno el 13 de diciembre de 2019 y otro el 3 de octubre del 2020 que terminaron con Gregorio y el resto de los integrantes del engranaje detenidos y tras las rejas.