Lautaro Amaya, el conocido delincuente de 20 años, permanecía alojado en la alcaidía de la Unidad Regional XI y en los últimos días fue trasladado a la cárcel de Las Flores en la ciudad de Santa Fe.
Cabe recordar que el fiscal Alejandro Benítez lo imputó y solicitó su prisión preventiva luego de que fuera detenido el sábado 29 de mayo a la madrugada.
De acuerdo a la acusación, estaba escapando tras asaltar, golpear y dejar atado a un anciano en su vivienda de calle Las Heras al 1900, tal como anticipó en exclusiva Esperancino.com.ar.
¿Por qué estaba libre?
Todas las respuestas conducen al mismo camino: la flexibilidad de la actual ley penal sancionada por senadores y diputados.
Desde que tiene 18 años, cada vez que cometió un hecho el fiscal ordenó su detención.
Al igual que su hermano mellizo, Lautaro Amaya cometió numerosos hechos que califican como hurtos y tentativa de hurtos y por ellos ya recibió dos condenas y cumplió un año de pena en dos establecimientos penitenciarios: la cárcel de Las Flores y el penal de Coronda.
Al tratarse de delitos sin violencia y considerados “menores” por las leyes vigentes, después de ese lapso a través de un abogado recuperó la libertad.
Pero esta vez fue más allá: lo imputaron por un brutal asalto que terminó con un anciano golpeado y atado, por eso el juez no dudó en aprobar su prisión preventiva solicitada por el fiscal Benítez, que intentará conseguir una dura condena.
En tanto el hermano del imputado está cumpliendo una condena en suspenso y también estuvo privado de su libertad alrededor de ocho meses por distintos delitos.