Durante el juicio en el que fue condenado por abusar de dos menores el médico Miguel Ángel Marchisio, el tribunal de jueces realizó un llamado de atención en particular a uno de los testigos de la defensa.
Se trata de Jorge Montini, el párroco de San Jerónimo Norte, quien durante toda la etapa de investigación previa al juicio defendió con sus declaraciones al médico y organizó marchas para pedir su libertad.
Antes de dictaminar la pena de 6 años de prisión y la inhabilitación de por vida para ejercer la profesión como médico, el tribunal de jueces manifestó que “la conducta asumida” por Montini va en contra de los “mandatos convencionales y legales vigentes, vinculados a la protección de los derechos de las mujeres”.
La Justicia reaccionó así a la declaración del sacerdote, que una vez más apuntó contra las víctimas del abuso.
Los fundamentos de la condena a Marchisio se conocerán la próxima semana y en ellos seguramente se conocerán más detalles de la declaración de Montini y la respuesta de la Justicia.
Acérrimo defensor
Mientras Marchisio estaba siendo investigado, al no haber misa por la pandemia, el sacerdote se comunicaba con los fieles de San Jerónimo Norte por la radio y televisión y en una oportunidad utilizó esos medios para referirse al tema, dejando polémicas declaraciones.
“Lo que escribieron detrás del Cristo, en la pared de la Parroquia (NDR: se refiere a una pintada que decía “Marchisio abusador, Iglesia cómplice”) movió a muchos a respaldar mi gestión, mi tarea, a apoyarme en esta lucha contra una dictadura”, comenzó diciendo el cura.
“Tuvimos la dictadura militar, terrible, los que la sufrimos en carne propia sabemos cómo fue, y esta es la dictadura del feminismo, de los que están a favor del aborto”, agregó.
El clérigo continuó diciendo que “ellos pueden destruir nuestras iglesias, manchar nuestras catedrales, salir con la teta al aire, despreciarnos y hacer las burlas que se les ocurra y nosotros, argentinos libres, no podemos hacer una marcha, por eso estamos frente a una dictadura”.
Montini pidió que “el pueblo piense que hay detrás de todo este caso” y expresó que “Marchisio está preso hace dos meses y desde ahí me pedían hacer una marcha. A él lo visité como a muchos otros presos. Esperaba que la Justicia hiciera algo, pero cuando uno ve esa pintada, cuando uno ve lo que un diario esperancino está publicando (en ese momento le contestamos que siempre publicamos los datos oficiales y no nos vamos a callar porque no tenemos compromisos con nadie), uno dice acá hay plata detrás, acá hay poder político detrás, acá hay otras cosas”.
El cura disparó todas esas acusaciones resonantes sin dar ningún nombre o motivo.
“No nos dejemos dominar por la dictadura del feminismo, soy el primero en estar a favor de la mujer, sus derechos y su defensa. Y nadie puede decirme que soy un encubridor de abusos. Fui el primero del mundo que denuncié a un obispo, lo hice sacar y lo denuncié ante la Santa Sede, 12 años esperé para que la Santa Sede se de cuenta que este obispo era un corrupto”, manifestó en clara alusión a ex arzobispo fallecido Edgardo Storni, involucrado en graves delitos sexuales.
Luego Montini desnudó la corrupción y el encubrimiento que existe en la Santa Sede, el gobierno central de la Iglesia: “Cuando la Santa Sede me pidió perdón por no haberme escuchado, me prometió cargos para que yo me callara y no vaya a la Justicia, el cargo de obispo, pero le dije que no, que a mí no me compran con cargos.
Me aguanté que todos los amigotes de Storni digan que soy un loco y que a los pocos meses me manden a San Jorge, al fondo de la diócesis”.
“No solo ese abuso denuncié, a un juez de San Jorge lo hice sacar por esto mismo”, agregó el sacerdote.
Y en el final apuntó contra el gobierno local. “Lo que mas me entristece es la ausencia del intendente de la ciudad, que cobardemente no solo no apoyó esto siendo el responsable del Centro de Atención Municipal -lugar donde ocurrieron los abusos- que tenía que presentar un informe que le pedía el fiscal, no lo hizo y por eso este médico la pasó tan mal que está en grave riesgo su salud”, declaró el párroco.
“Denuncio la ausencia y cobardía del intendente y se lo dije a él también. Mi actitud será hostil, no me compran con dinero o con palmadas. Dentro de la Municipalidad hicieron cosas de la dictadura del feminismo para que este médico esté preso”, agregó otra vez sin dar nombres ni precisiones.
“Si dejamos avanzar esto, sus hijas, sus hijos y nietos van a ser las peores víctimas del proaborto, de este acusar a cualquiera sin basarse en la realidad o mejor dicho porque alguien le puso plata para que no lo denuncien a él, un cierto pastor por ahí.
No le tengo miedo a ningún juez, a ninguna cárcel porque voy en nombre del señor. Denuncio a los que se declaran católicos y no hacen nada”, concluyó Montini en aquella oportunidad.