A nuestra redacción llegan cada vez mayores críticas por cómo funcionan las aseguradoras.
Los lectores afirman que están siempre pendientes de “cobrar al día”, pero al momento de un siniestro no muestran la misma preocupación por los clientes, todo lo contrario, los dejan solos o en el mejor de los casos responden con los pagos largos meses después, cuando la inflación ya castigó el bolsillo.
Para colmo de males no sólo existen reclamos contra empresas de renombre como Sancor y Seguros Rivadavia, por nombrar algunas, sino también a la falta de atención y respuestas de los gestores locales de varias de ellas.
¿Los clientes quedan indefensos ante un millonario negocio?
Estamos preparando el primer informe de una serie de notas donde contaremos detalles de esta situación que padece mucha gente en la ciudad y la zona, personas que creyeron estar cubiertas y al momento de un problema se encontraron que desde una oficina calefaccionada en la central de estas aseguradoras empleados “sin calle” echaron mano a cualquier artilugio para dejar casi abandonados a su suerte a los que pagan su seguro.
Fiel al estilo de este portal, habrá nombres y detalles “finos”, para empezar a sacarles la careta y que los vecinos sepan bien a quién contratan. Asimismo colegas de Santa Fe compartirán este material que es de interés para toda la provincia.
Por supuesto, todas nuestras líneas de contacto (Facebook, Instagram y el Whatsapp 3496 – 534414) están disponibles para que usted nos cuente de manera pública o por privado su experiencia de manera de reflejar, como siempre, la realidad sin importar los poderosos que estén involucrados.
Foto solo ilustrativa.