«Mirá querido… Mi vida es mi familia, Colón y las bochas… Cuando tenía 16 años me fui a Buenos Aires sin plata. Estaba en Junín, en una carrera de autos, me habían llevado los ‘tuercas’ de acá de Esperanza. Me fui a dedo a Buenos Aires a ver a Colón, me dejaron en Retiro, me subí ‘colado’ a un colectivo con hinchas de Boca para no perderme, llegué a la cancha y entré con la Santa Rosa de Lima.
Y después me hicieron un lugar para volver con ellos. Demoramos como 16 horas… Eran esos colectivos de 30 asientos pero viajramos como 60… Boca tenía un cuadrazo y para nosotros jugaban los Cardozo, Orlando Medina… Esta es una de las tantas cosas que hice por Coloncito».
Domingo Cendra se enoja cuando lo llaman por el nombre. «No me digas ni Domingo ni Mingo, decime ‘Boliche’, todos me conocen por ‘Boliche», cuenta este hombre cuyo video gritando el gol de Colón contra el San Pablo se viralizó a partir de la publicación que se hizo desde la web de El Litoral (superó ampliamente las 100.000 visualizaciones sólo en nuestra página y redes).
– Boliche, ¿usted no se dio cuenta de que lo estaban filmando?
– ¡No querido!… Yo no entiendo de estas cosas. Cuando juega Colón, me siento solo con mi televisor y mi radio a ver el partido. No quiero que nadie me moleste. Mi hijo llegó 15 minutos antes del final. De casualidad que lo saludé. Y a los pocos minutos que estaba sentado enfrente mío, hizo el gol Fritzler… Fue increíble, porque él llegó ¡15 minutos antes que termine el partido!
– ¿Usted nació en Esperanza?
– No, nací en Santa Fe. Pero nosotros nos vinimos cuando era muy chico. Mi papá era lustrador de muebles, vivíamos atrás del Distrito, justo enfrente de un matadero. Nos regalaban el hígado, el mondongo y todo lo que sobraba de las vacas.
-¿Así que se hizo famoso por el video?
– Al otro día del partido, llego al comedor del club Aarón Castellanos, donde trabajo hace 38 años. Era el viernes a eso de las 11 de la mañana. El huevero les llevó los huevos temprano y les mostró el video que había publicado El Litoral. ¡Me aplaudían mis compañeros! Y ahí empezó a llegar la gente y todos me saludaban, me pedían fotos. Yo no entendía nada… Vos calculá m’hijo que yo no entiendo nada de las redes sociales, pero después de ese viernes entendí lo que eran las redes sociales. Me paraban en todos lados para saludarme y para pedirme fotos… Me llamaban de todas partes…
-¿Sigue yendo a la cancha?
-¡Por supuesto, a todos los partidos! Tengo platea en la este… Antes del partido me voy a lo de Ovidio, que vive enfrente de la tribuna este… Es famoso Ovidio… Tiene un kiosco y nos metemos 40 o 50 «vagos» a tomar cerveza antes de ir al partido.
-¿Por qué le dicen «Boliche»?
-Lo heredé de mi viejo… A él le decían «Boliche»… Se nota que era bolichero el viejo (risas). El sobrenombre era de él y me lo trasladó.
-¿Se reedita el jueves el Cementerio de los Elefantes?
-¡Lo que sería…! Mirá querido, yo no estuve el día del triunfo con el Santos porque era un pibe, tenía 11 años. Yo nací en el 53 y ese día no fui a la cancha, pero no me olvido el día que le ganamos a Racing, al equipo que salió campeón del mundo… Ojalá le ganemos al San Pablo, sería espectacular.
Fuente: recopilación de El Litoral.