El sillón confeccionado por una empresa de Esperanza para el papa León XIV está prácticamente terminado. Se trata de un encargo especial para la visita del pontífice a la Argentina, que tendrá como destino el Cottolengo Don Orione, institución que recibirá las piezas como donación de la firma Sillas Mehring.
Gustavo Mehring, titular de la empresa, contó en diálogo con el equipo de EME que el próximo lunes viajarán a Buenos Aires para realizar personalmente la entrega del sillón y las sillas. La fabricación representó un desafío particular para la firma, que tiene más de 70 años de trayectoria y una historia familiar estrechamente vinculada con la Iglesia católica.
“Para nosotros es un orgullo y una importancia muy grande. Por hacer estas piezas que van a tener un fin muy particular, que es la visita de León XIV”, expresó Mehring. Y remarcó que la repercusión excede a la empresa: “Es importante para Esperanza, para esta ciudad que es reconocida como un polo mueblero”.
El sillón fue realizado en guatambú, una madera nativa de la región de Misiones que la empresa utiliza habitualmente por su resistencia y nobleza para la fabricación de sillas. La elección de los materiales respondió también al propósito de incorporar elementos representativos del país.
“Queríamos encerrar en el producto cosas nuestras de Argentina. Queríamos buscar cosas que identifiquen a Argentina en el producto que estamos haciendo”, explicó el empresario.
La tapicería se confeccionó con pana blanca, uno de los requerimientos específicos vinculados con el diseño. Además, el sillón tiene dimensiones mayores a las de un asiento convencional de comedor, con una estructura más ancha y alta.
Mehring detalló que el diseño original contemplaba una pieza más suntuosa, con terminaciones doradas y un tallado artesanal en la parte superior del respaldo. Sin embargo, la propuesta se modificó para adecuarla al lugar donde será utilizada.
“En este producto que va al Cottolengo Don Orione quisieron que sea algo más simple que el primer sillón que nos habían mandado de referencia”, señaló. Según explicó, el resultado final busca acompañar las características de la institución y el trabajo que allí se realiza.
El sillón se encuentra prácticamente terminado, aunque todavía requiere algunos retoques en la tapicería. Las sillas, por su parte, necesitan completar detalles de terminación. El empresario destacó que se trata de piezas con una importante intervención manual y un trabajo artesanal específico.
Una donación al Cottolengo Don Orione
Además de fabricar los muebles, Sillas Mehring decidió donar los productos a la institución que los recibirá. Mehring explicó que el Cottolengo Don Orione funciona con autonomía y se sostiene a partir de donaciones, por lo que la empresa quiso acompañar su tarea.
“Nosotros quisimos ir de la mano y también hicimos la donación de todos estos productos. Es una donación de la empresa hacia el Cottolengo”, afirmó.
La firma tendrá una placa identificatoria como responsable de la donación, y las piezas quedarán en el lugar junto con otros elementos que utilizará León XIV durante su visita.
“Es un pequeño gesto de la empresa hacia el instituto este tan importante para el país”, sostuvo Mehring.
El encargo también incluyó la restauración de un reclinatorio que el Papa utilizará para orar en la capilla donde se encuentra el corazón de Don Orione. Esa pieza todavía debe completar el tapizado antes de ser entregada.
Libros cristianos
La empresa realizará el traslado directamente desde Esperanza hasta Buenos Aires. “Es todo un acontecimiento muy particular, entonces queríamos ir también a conocer a la gente que está detrás de esto, que nos convocó”, explicó el titular de la firma.
La dimensión del trabajo también tiene un significado personal para Mehring, cuya familia mantiene una relación histórica con la Iglesia. El empresario contó que un hermano de su padre fue sacerdote y que actualmente tienen un sobrino que también eligió esa vocación.
“En la parte emocional nos toca muy profundo porque la familia siempre estuvo vinculada con la Iglesia”, relató.
Y agregó: “Espiritualmente nos llena de orgullo y satisfacción poder ser partícipes de alguna manera en la venida del Papa después de tantos años a la Argentina”.
Libros cristianos
Mehring reconoció que, al recibir la convocatoria, no dimensionaron inicialmente la repercusión que tendría el encargo. Con el correr de los días, la historia del sillón despertó el interés de medios de comunicación y tuvo una amplia difusión en redes sociales.
“Lo toma como un reconocimiento hacia la empresa de tantos años. Deja bien parado y presente a Esperanza y a Santa Fe como productoras de muebles”, afirmó.