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OSECAC afirma que “el sistema de salud está en serio peligro”

Desde el directorio de la mencionada obra social emitieron una dura, pero a la vez realista solicitada en la que describen la compleja situación debido a los escasos aportes de algunos beneficiarios y a la pasividad del gobierno nacional.

 

Textual  

La de los Empleados de Comercio es la obra social solidaria más grande de Argentina, con 2 millones de beneficiarios a lo largo y ancho del país.

Se compone de afiliados que no sólo provienen de la rama mercantil, sino también de monotributistas y jubilados, que aún sin haber aportado nunca en la actividad, tienen la posibilidad, por lo estipulado en el Decreto 504/98, a optar y derivar sus aportes a OSECAC.

Ellos representan casi el 40% del total del padrón de beneficiarios, recibiendo la misma calidad de servicio que los afiliados directos (empleados de comercio), pero el problema radica en la diferencia sustancial en los aportes que realiza cada uno por su salud.

Mientras que un empleado de comercio directo hace un aporte mínimo mensual de $ 1.330, los monotributistas ingresan al sistema solidario tan sólo con $ 620 y en el caso de los jubilados con $ 192 por persona aportados por el Estado Nacional, el cual, en comparación, paga a PAMI un valor 15 veces superior por una prestación de menor calidad.

Como consecuencia de esta realidad, los empleados de comercio subsidiamos con nuestro trabajo y aporte a jubilados y monotributistas que con un monto mínimo acceden al sistema de salud.

La realidad económica de nuestro país nos afecta de manera directa: el costo de los medicamentos aumentó un 130%; los insumos y la aparatología, en constante avance, se adquieren en dólares cuando los aportes que se reciben son en pesos; las prestaciones de alta complejidad se continúan realizando, pero recibimos el dinero de la Superintendencia de Servicios de Salud con moras superiores a un año, en valor nominal y sin adecuación inflacionaria ni intereses, viéndonos obligados a pedir créditos en bancos del Estado con tasas superiores al 70%, convirtiéndonos así, en financiadores del sistema.

¿PUEDE UNA OBRA SOCIAL CUBRIR LA EXIGENCIA DE SALUD DE UN JUBILADO RECIBIENDO SÓLO $ 192 POR SU ATENCIÓN DESDE EL AÑO 2013, CUANDO EL PAMI RECIBE POR LO MISMO $ 3.000 MENSUALES?

¿PUEDE CUALQUIER ENTIDAD DE SALUD RESPONDER A LAS NECESIDADES DE ATENCIÓN Y PRESTACIONES DE 680.000 MONOTRIBUTISTAS Y SU GRUPO FAMILIAR, SIN NINGÚN TIPO DE CARENCIA, CON UN APORTE TOTAL MENSUAL DE $ 620?

¿PUEDE CUALQUIER INSTITUCIÓN CONTINUAR SUBSISTIENDO CUANDO EL ESTADO LE DEBE $ 1.154 MILLONES POR EL PAGO DE PRESTACIONES DE ALTA COMPLEJIDAD YA REALIZADAS QUE RECIÉN SERAN RESTITUIDAS UN AÑO DESPUÉS, PERO AL VALOR DE UN AÑO ANTERIOR?

La respuesta es NO.

El Estado Nacional prometió el reintegro del fondo solidario de redistribución de las obras sociales, pero hasta la fecha esto nunca ocurrió, por eso exigimos la implementación de las medidas necesarias que posibiliten el pago de la deuda existente y la revisión del aporte de salud de jubilados y monotributistas.

Nuestro Sistema Solidario de Salud se encuentra en grave riesgo y con ella las 516.360 consultas médicas, 12.480 cirugías y 1.200 partos mensuales, la atención de más de 15.000 pacientes discapacitados, 6.000 enfermos de HIV y 27.000 diabéticos, entre tantos otros. La salud de los trabajadores no es una variable de ajuste negociable.

El diálogo, la concertación y el acuerdo respecto de la financiación del sistema de salud son las únicas herramientas para asegurar su continuidad y permanencia, caso contrario estamos en la antesala de un final anunciado.

 

Directorio de OSECAC

Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios

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