Policiales

Buscaban a un capo narco y encontraron a un jefe policial

Fue una sorpresa para los efectivos de Policía Federal lo que descubrieron cuando allanaron un departamento en Condominios del Alto, una zona exclusiva de Rosario cerca del río Paraná, ya que apareció como aparente dueño del inmueble el jefe de la Unidad Antinarcóticos de la Policía de Investigaciones (PDI) de Santa Fe.

El asombro se debió a que, en realidad, habían ido a buscar allí a un presunto narco, uno de los más importantes de esa ciudad. Ahora se sospecha que el jefe policial le habría comprado el inmueble valuado en 250.000 dólares.

Las expensas de ese departamento están a nombre de Esteban Alvarado, que es investigado como presunto autor intelectual del homicidio del prestamista Lucio Maldonado, secuestrado y ejecutado el 13 de noviembre pasado en un descampado, donde su cuerpo apareció atado y con tres balazos, uno de ellos en la nuca. Aquel allanamiento se hizo, presuntamente, con el fin de detener al sospechoso.

Unas horas después, el Ministerio de Seguridad de Santa Fe pasó a disponibilidad al subcomisario Javier Macat, que era uno de los responsables de investigar el narcotráfico en esa ciudad. En la cochera de su exclusivo departamento se encontraron dos autos, entre ellos un Jeep Renegade de su propiedad, confiaron fuentes judiciales.

Macat no quedó detenido, tampoco estaba siendo investigado en la causa por el homicidio del prestamista, pero su inesperada aparición dentro de este entramado lo pondrá ahora en el foco de una investigación sobre su patrimonio y para determinar cuáles son sus eventuales vínculos con Alvarado, que según fuentes de la Justicia Federal sería hoy uno de los principales ‘jugadores’ del narcotráfico rosarino tras la caída de Los Monos.

Los fiscales llegaron al departamento de Macat porque en un allanamiento previo, realizado en una casaquinta en las afueras de Rosario que pertenecería a Alvarado (que salió de la cárcel en septiembre pasado tras haber sido detenido en 2012, en el partido bonaerense de San Isidro, por liderar una organización dedicada al robo de autos de alta gama) la Policía Federal encontró facturas de pagos de servicios y de expensas a nombre de Alvarado, además de teléfonos celulares.

Luego se realizaron 14 allanamientos en otras propiedades vinculadas a este hombre, en el country Funes Hills, de Funes, ciudad vecina a Rosario, y entre otros, en el departamento de Condominios del Alto habitado por el jefe de Drogas de la PDI.

Fuentes de la investigación contaron que se vivieron momentos de tensión porque no estaba en los planes que el propietario del departamento de un supuesto capo narco fuese un jefe policial, que mostró la escritura de compra del inmueble a una empresa constructora, con fecha de 2015. Pero las expensas secuestradas en otro inmueble adjudicado a Alvarado demostrarían que la propiedad había sido de él. Se sospecha que Alvarado habría obtenido ese inmueble a través de un fideicomiso.

El caso de Macat no es el primero en la Policía de Investigaciones en el que se ventilan presuntos vínculos con un jefe narco. El 15 de agosto pasado la Justicia Federal procesó al jefe de Contrainteligencia de la PDI, Alejandro Druetta, por “confabulación” con el narco Ignacio Actis Caporale, detenido en diciembre de 2016 tras haber pasado cuatro años prófugo. Fue aprehendido en el autódromo de Buenos Aires mientras corría una carrera de autos profesional bajo el nombre falso de Alex Aqua.

La causa que llevan adelante los fiscales Luis Schiappa Pietra y Matías Edery apunta a desentrañar el crimen de Maldonado, un prestamista del mundo del hampa. La investigación que se inició con el registro de las cámaras de seguridad que captaron los movimientos del Chevrolet Cruze en el que se movía la víctima -que se sospecha, fue secuestrada- fortalecieron la hipótesis de que Alvarado podría ser uno de los autores intelectuales de este crimen.

Junto al cuerpo de Maldonado se halló un cartel con la leyenda ‘con la mafia no se jode’. En un principio se lo vinculó a Los Monos, pero luego la investigación se direccionó sobre este hombre que fue condenado a siete años de prisión tras una investigación del fiscal de San Isidro Patricio Ferrari.

Alvarado fue detenido en 2012 como líder de una organización que mandaba a robar autos a localidades del norte del Gran Buenos Aires para reducirlos y venderlos en Rosario. Su nombre sonó en una docena de investigaciones, como el crimen del empresario narco Luis Medina, quien fue asesinado a fines de 2013 junto con su novia. Según el diputado Carlos Del Frade, el ‘soldadito’ Emanuel Sandoval, que estuvo acusado del atentado contra el ex gobernador Antonio Bonfatti en octubre de 2013, pertenecía a su banda.

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